El proceso de elaboración de las jarapas es muy laborioso. En primer lugar, hay que hacer una clasificación de tejidos y colores. A continuación, se desenreda y se hacen los ovillos con los cuales se elaborarán los churros de distintos colores. Estos churros pasarán directamente al telar donde se meterán en las lanzaderas para comenzar a tejer la jarapa. Una vez terminada, se saca del telar y  se remata cosida a máquina o con flecos anudados a mano.

Antiguamente las jarapas se realizaban utilizando tejidos viejos de las casas, que se hacían tiras para poder tejerlos. Actualmente elaboramos nuestras alfombras con restos de tejidos procedentes de la industria textil, por lo que están compuestas en un alto porcentaje por materiales reciclados, minimizando así nuestro impacto medioambiental.